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Oficina Bestial
Oficina Bestial
El punto de partida de este proyecto es conseguir convertir un local que anteriormente albergaba otras oficinas en la nueva sede de una empresa cuya actividad nace del concepto de economía circular, ya que se dedica a dar salida en el mercado a stock sobrante de otras compañías a un precio más asequible. El objetivo es crear un espacio de trabajo enfocado en las personas que lo habitan, cuidando su bienestar y proporcionando un entorno cuidado y estimulante.
Ubicación Edificio Plazarte, Murcia
Año 2020
Cliente Privado
Estado Construido
Categoría ,
Parámetros , , , , , ,
Colaborador/es

Jardinería: José Tomás Marín (3SH); Fotografías: David Frutos Fotografía de Arquitectura

El punto fuerte de esta propuesta reside en la optimización de los recursos, consiguiendo mediante intervenciones muy precisas, de bajo coste pero gran impacto, humanizar un espacio anodino y frío, de manera que refleje por un lado la personalidad del propietario y por otro la preocupación por crear un espacio de trabajo atractivo y motivador.

Cabe destacar el punto de partida del proyecto, unas oficinas sin un estilo definido, ideado para otros propietarios en el que se desarrolló una actividad que nada tiene que ver con la actual y ubicado en un polígono industrial gris e igualmente anodino. Este entorno consigue reforzar el efecto sorprendente que aporta el color inundando las superficies del acceso a las oficinas.

Otro aspecto a resaltar es la introducción de especies vegetales en el interior de las oficinas, elegidas cuidadosamente para provocar determinadas sensaciones en los usuarios de la oficina. La instalación de alumbrado específico para favorecer el crecimiento y floración, permite la existencia y mantenimiento de numerosas especies vegetales, incluyendo plantas de exterior que florecen. Así, las plantas trepadoras añaden textura y color al espacio, mientras que las especies con floración se sirven de esta instalación para conseguir florecer y proporcionar aroma al espacio de trabajo.

En el momento actual de urgencia por reducir el impacto social, económico o ambiental de las intervenciones urbanas, este proyecto es un ejemplo de reutilización de un inmueble actualmente en desuso y su transformación en un espacio estimulante, casi teatral, con un bajo impacto en recursos materiales.

Otro de los aspectos a cuidar en el diseño de espacios de trabajo es el bienestar de los trabajadores, proporcionándoles entornos agradables y estimulantes, con flexibilidad de espacios que les permitan relacionarse entre ellos o disfrutar de momentos de descanso. Estas oficinas proponen espacios abiertos y flexibles que consiguen transformase gracias a la elección del mobiliario.

A partir de premisas como la postproducción, el reciclaje, la economía o la biofilia, se consigue dar respuesta a las necesidades planteadas, a la vez que se obtiene un ambiente totalmente alineado con los valores de los propietarios y los paradigmas actuales de la arquitectura.

Reciclaje.

Seña de identidad del cliente, junto al condicionante de un presupuesto muy ajustado, lo que nos lleva a fundamentar el diseño de estas oficinas en la máxima reutilización de los materiales existentes, siendo la aplicación de color sobre superficies y acabados lo que nos va a permitir transformar este espacio.

Se mantienen los acabados de techos, suelos y particiones, superponiendo en determinadas zonas una capa superficial de distintos materiales -pintura, vinilos o acondicionamiento acústico- en color rojo, color identificativo de la empresa, persiguiendo provocar un gran impacto con un coste bastante controlado.

Postproducción.

Biofilia.

Se introducen jardineras con diversos tipos de plantas trepadoras y celosías de cuerdas como soporte para ellas. La floración de estas plantas, como el jazmín, provocan experiencias sensoriales que van variando a lo largo del año.

Los colores intensos, como el utilizado aquí, no son frecuentes en los espacios naturales, apareciendo en ellos de forma puntual. Es por este motivo que llaman tanto la atención y, en este caso, se ha usado esta condición para crear diferentes espacios escenográficos, según la función desarrollada en ellos. En los espacios destinados a relaciones sociales o actividades más dinámicas predomina el color rojo, inundando todas las superficies -paredes, suelo y techos- y presente en el mobiliario o en elementos como las cuerdas, buscando crear un espacio vibrante y estimulante. En los espacios de trabajo, se mantiene el blanco preexistente como el color predominante y el rojo aparece de forma puntual, buscando un ambiente de mayor serenidad u concentración.

Honestidad.

Mostrando los materiales como son, manteniendo su identidad a la vez que se introduce la de los nuevos habitantes. Un ejemplo de ello es el tratamiento de la madera existente en frentes de armarios y muebles, a la que se le aplica una veladura de vinilo transparente rojo que permite apreciar la textura del material original.

Flexibilidad.

Todos los espacios de relación pueden servir como escenario de de reunión, de grabación, de conversación informal… El gran espacio común se deja todo diáfano, si separar el aula de formación ni el escenario, funcionando como un gran espacio polivalente. Se pone el máximo foco en el equipamiento y mobiliario, y su calidad de confort y estética.